ú El primer día de trabajo siempre te sentirás un poco incómodo. Un lugar nuevo, un montón de tareas y compañeros con los que aún no tienes nada de qué hablar. Así que, antes de que te hagas con el terreno en tu nuevo trabajo, echa un vistazo a las siguientes cosas que son tabú durante la primera semana de trabajo.

1. Llegar tarde
Seguramente a todos nos ha pasado alguna vez llegar tarde, quedarnos dormidos, que se nos averíe el coche o que el tranvía no pasara. Pero llegar tarde al trabajo la primera semana es impensable. La primera impresión es clave, y si nos ganamos la etiqueta de «tardones», nos costará mucho deshacernos de ella. Es mejor contar con un atasco que quizá no se produzca, poner tres despertadores y llegar al trabajo un poco antes.
2. No te olvides de los documentos
Al incorporarte al trabajo tendrás que firmar un montón de documentos, así que nunca te olvides en casa la cartera con los documentos que sin duda vas a necesitar. Además de los documentos, no olvide llevar consigo el certificado de trabajo de su empleo anterior y el certificado de antecedentes penales. Si no estás seguro de todo lo que necesitarás al incorporarte al trabajo, es mejor que te informes con el responsable de recursos humanos con antelación.
3. Comentarios inapropiados y chismes
Ahora estás en un nuevo empleo y puedes empezar de cero, así que evita cualquier crítica o comparación con tu empleo anterior. Del mismo modo, olvídate de los temas controvertidos, que realmente no son apropiados para la primera semana de trabajo. Es mejor que te centres en temas de la empresa o en el trabajo.
4. Lo sé todo, lo conozco todo
En un nuevo trabajo no tenemos que demostrar todo lo que valemos desde el primer día. Si desde el principio te comportas como si lo supieras todo y, de hecho, no necesitaras ayuda, puedes acabar perjudicándote mucho. Definitivamente, no vale la pena dar consejos a compañeros que llevan en la empresa mucho más tiempo que tú.

5. Cumplir con el horario laboral
Durante todo el periodo de prueba, intenta tener la mejor actitud laboral posible. Llega a tiempo al trabajo, no te vayas antes de que termine la jornada y coge el menor número posible de días de vacaciones.
